La nueva mascota

El lunes mi papá decidió que sería una magnífica idea traer una morrocoya mascota a la casa. 
Me da pena por ella, venir al mundo para que te encierren en una caja de cartón no es lindo,  yo la vigilo en el jardin durante un par de horas, es todo lo que puedo hacer por ella, lo ideal seria que siempre estuviese ahí, pero me da miedo que se pierda.

Es solo cuestión de tiempo para que mi mama la regale, hasta entonces supongo que seré la niñera de morrocoyas.

Aquí dejo una foto de Perla (o como yo prefiero decirle:Petra)

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Hablando de seguros

Una amiga me dijo una vez “Es mejor tener un seguro y no necesitarlo, que necesitarlo y no tenerlo”, con esta frase tomada de la mítica publicidad de Multinacional de Seguros, ella no hablaba realmente sobre seguros, lo hacia sobre novios, bajo su lógica es mejor tener un novio, aunque en realidad no lo quieras mucho que andar sola en la vida, una filosofía de vida que digamos que no comparto demasiado, ¿Por qué les hablo de esto? Porque hace un par de semanas recibí una…proposición para comprar un seguro.

Al sujeto en cuestión lo llamaremos Juan, Juan y yo nos conocemos desde la mitad de la carrera, nunca hemos sido realmente amigos, pero de vez en cuando solemos hablar un rato si lo veo en la sala de lectura o antes de comenzar una clase, lo normal en este tipo de relación, sin embargo hace un par de semanas, mientras caminábamos hacia la clase de Sistemas de Potencia, me hizo una pregunta que jamas espere escuchar de él:

“Oye mira…¿tu tienes novio?”

Inmediatamente supe hacia donde se dirigía la conversación, pero no tenia idea de como cambiar el tema así que no tuve mas opción que seguir la corriente.

“No, no tengo”

“Ahhh … es que…llevo un par de semanas interesado en ti, así que si quieres podemos salir a hacer algo y no se…ver si funciona”

El primer pensamiento que vino a mi fue “Ay no,  que ladilla salir con este tipo”, y no es que yo sea una romántica empedernida (que lo soy) o algo conservadora (que también lo soy), pero ese “hace algunas semanas”, sumado a que recordé que mas temprano lo escuche hablando sobre que “quería comprar bastantes condones”, no me sentó nada bien y encendió algunas alertas rojas, por suerte siempre tengo mi As bajo la manga, la vieja y confiable (pero siempre cierta) escusa de “la universidad me esta matando tengo demasiadas cosas que hacer así que no puedo salir”, a lo que él respondió “Ohh esta bien lo entiendo, pero cuando tengas tiempo dime para cuadrar algo”.

Pensé que ese había sido el final, durante el resto de la semana todo siguió igual que siempre, hasta que ese sábado me escribió por whatsapp:

“Mira que has pensado de mi propuesta, tienes algún plan que quieras hacer??”

“Hola Juan, ¿como estas? La verdad es que hasta que termine el trimestre siempre voy a estar ocupada (¡Lo que es cierto! No saben todo lo que he sufrido estas ultimas semanas), es que metí muchas materias este trimestre”

“Ahh ok entiendo, esa es la vida del estudiante de la Simón”

Y boom a partir de ese día no volvió a dirigirme ni la mirada, es como si ya no existiera, la verdad es que no siento que estoy perdiendo ninguna amistad o relación que aprecie, pero debo admitir que su actitud me ha molestado, ¿Por que no estoy interesada en salir con él no soy ‘digna’ de que me salude cuando cruzamos caminos?, ¿O de que levante la mirada de su celular cuando estoy haciendo una exposición en clases?, el pensar que tuvo esa conversación sobre condones, el mismo día en que insinuó que quería algo conmigo,  todavía me repugna y me hace cuestionar aún mas cuales eran realmente sus intenciones, de cierta forma me siento como si fuese un objeto, un juguete con el cual no pudo jugar como quería así que ya no es de su interés.

Me da asco.